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La perdida

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Mensaje

frases En la vida lo mas triste no es ser desgraciado del todo, sino que nos falte muy poco para ser felices y no podamos conseguirlo.

frases El dolor es el no verte contenta y alegre cada día, el no poder besar tus labios y el saber que te he perdido.

frases Uno no sabe cuan cruel es la vida hasta que se está muriendo de sufrimiento.

frases El dolor que no te mata, te hace más fuerte.

frases Cuanto más vacío está un corazón, tanto más pesa.

LO QUE EL TIEMPO CURA...
Muchas veces te preguntarás a lo largo del día...¿cuánto tiempo puede durar este dolor y todo lo que sientes? La respuesta no es fácil, porque depemde de muchos factores: de la forma como murió tú ser querido, de cuántos años tenía, del lugar que ocupaba en la familia y del rol que desempeñaba. Lo más importante es que el tiempo es tu gran aliado. Por eso quiero compartir un hermoso cuento que tiene alunos siglos de antiguedad y que Jorge Bucay cuenta al inicio de sus seminarios de duelo.
Hubo una vez una isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían por supuesto, el Temor, la Sabiduría , el Amor, la Angustia, la Envidia, el Odio...Todos estaban allí.A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila e incluso previsible. A veces la Rutina, hacía que el Aburrimiento se quedara dormido,o el Impulso armaba algún escándalo, pero muchas veces la Constancia y la Conveniencia lograban aquietar el Descontento.

Un día, imesperado para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó a una reunión.cuando la Distracción se dió por enterada y la Pereza llegó al lugar del encuentro, todos estuvieron presentes.

Entonces el Conocimiento dijo:
- Tengo una mala noticia que darles: la isla se hunde.

TODAS LAS EMOCIONES QUE VIVÍAN EN LA ISLA DIJERON:
- ¡No como puede ser! ¡si nosotros vivimos aquí desde siempre!
El Conocimiento repitió:
- La isla se hunde.
- Pero no puede ser!¡Quizás estás equivocado!
- El Conocimiento casi nunca se equivoca -dijo la Conciencia dándose cuenta de la verdad-. Si él dice que se hunde, debe ser porque se hunde.
-¿Pero que vamos hacer ahora? -se preguntaron los demás.
Entonces el Conocimiento contestó:
- Por supuesto cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sugiero que busquen la
manera de dejar la isla...construyan un barco,un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla desaparecerá con ella.
-¿No podrías ayudarnos? -preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad.
-No dijo el Conocimiento-,la Previsión y yo hemos contruido un avión.
Y en cuanto termine de decirles esto volaremos a la isla más cercana.

Las Emociones dijeron:
-¡No!¡Pero no! ¿Qué será de nosotros?
Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y, llevando de polizón al Miedo,-que como no es zonzo ya se había escondido en el motor-,dejaron la isla.

Todas las Emociones, en efecto se dedicaron a construir un bote, un barco , un velero...todas...salvo el Amor.
Poeque el Amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:
-Dejar esta isla ...despues de todo lo que viví aquí...¿Cómo podría dejar este arbolito, por ejemplo?
Ah...compartimos tantas cosas...
Ymientras las emociones se dedicaban el medio para irse, el Amor se subió a cada árbol, alió cada rosa, se fue hasta la playa y nse revolcó en la arena como solía hacerlo en otros tiempos. Tocó cada piedra...y acarició cada rama...

Al llegar a la playa, exactamente desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor: "Quizá la isla se hunda por un ratito...y después resurja...¿por qué no?". Y se quedó durante dias y diaS midiendo la altura de la marea para revisar si el proceso del hundimiento no era reversible...

La isla se hundía acda vez más...

Sin embargo, el Amor no podía pensar en construir porque estaba tan dolido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería.
Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y cuando se hundiera un poco más, siempre él podría refugiarse en la zona más alta...cualquiera cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él.
Así que, una vez más, tocó las piedritas de la orilla...y se arrastró por la arena y se mojó los pies en la playa.
Luego sin darse cuenta demasiado de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le gustaba era la más elevada...
Y la isla se hundía un poco más...
Y el Amor se refugiaba cada día en un espacio más pequeño...
-Despues de tantas cosas que pasamos juntos -le reprochó a la isla.
Hasta que finalmente sólo quedó una pequeña porción de tierra firme; el resto ya había sido tapado completamente por el agua.
Justo en ese momento el Amor se dió cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Compredió que, si no dejaba la isla, el Amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra...
Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía.
Ya no había posibilidades de construirse una salida como la de todos; había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos.
Desde allí podía ver pasar a sus compañeros en sus embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar susituación y que alguno de sus compañeroa le comprendiera y le llevara.
Observando el mar vió venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. La Riqueza se acercó un poquito a la bahía.
- Riqueza, tú que tienes un barco tan grande,¿no me llevarías hasta la isla vecina? Yo sufrí tanto la desaparición de ésta isla que no pude fabricarme un bote...
Y la Riqueza contestó:

- Estoy tan cargada de dinero, joyas y de piedras preciosas, que no tengo un lugar para tí, lo siento...-Y siguió su camino sin mirar atrás.
El Amor siguió obsrvando y vió venir a la Vanidad en un barco hermoso, lleno de adornos, caireles, mármoles y florecitas de todos los colores. Llamaba muchísimo la atención .
El Amor se estiró un poco y gritó:
-¡Vanidad...Vanidad...llévame contigo!
La Vanidad miró al Amor y le dijo:
-Me encantaría llevarte pero...¡tienes un aspecto!... ¿estás tan desagradable...tan sucio y tan desaliñado!...perdón, pero creo que afearías mi barco -y se fué.

Y así el Amor pidió ayuda a cada una de la emociones. A la Constancia, a la Sensualidad, a los Celos, a la Indignación, y hasta el Odio. Y cuando pensó que ya nada más pasaría, vió acercarse un barco muy pequeño, el último, el de la Tristeza.
- Tristeza, hermana -le dijo-. Tú que me conoces tanto, tú no me abandonarás aquí, eres tan sensible como yo... ¿Me llevarás contigo?

Y la Tristeza la contestó:
- Yo te llevaría, te lo aseguro, pero estoy taaaaan triste... que prefiero eztar sola - y sin decir más se alejó.

Y el Amor, pobrecito, se dió cuenta de que por haberse quedado ligado a esas cosas que tanto amaba, él y la isla se iban a hundir en el mar hasta desaparecer.

Entonces, se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla a esperar el final...
De pronto el Amor escuchó que algien chistaba:
- Chist-chist-chist...
Era un desconocido viejito que hacía señas desde un bote de remos.
El Amor se sorprendió:
- A mí? le preguntó, llevandose una mano al pecho.
- Sí, sí -dijo el viejito-, a tí , ven conmigo subete a mí bote, yo te salvo.
El Aor le miró y quizo darle explicaciones...
Lo que pasó fué que yo quedé...
- Entiendo -dijo el viejito, sin dejarle terminar la frase-,sube.

El Amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla.
No pasó mucho tiempo antes de ver como el último centímetro que quedaba de la isla terminó de hundirse y así desaparecer por completo.
Nunca volverá a existir una isla como ésta- murmuró el Amor, quizás esperando que el viejito le contradijera y le diera alguna esperanza.
-No -dijo el viejp- cómo ésta, nunca.
Cuando llegaron a la isla vecina el Amor comprendió que seguía vivo.
Se dió cuenta de que iba a seguir esistiendo.
Giró sobre sus pies para agraderle al viejito, pero éste sin decir una sola palabra se había marchado tan misteriosamente como había aparecido.
Entonces, el Amor muy intrigado fue en busqueda de la Sabiduría para preguntarle:
-¿Cómo puede ser? yo no lo conozco y él me salvó...
Nadie comprendería que me hubiera quedado sin embarcación,pero él me ayudó, él me salvó y ni siquiera sé quién es...
La Sabiduría lo miró a los ojos un buen rato y dijo:

- Él es el único capaz de conseguir que el Amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir adelante. El único capaz de darle una nueva oportunidad al Amor cuando parece extinguirse. El que te salvó Amor, es el Tiempo...

Y vos...¿enfrentaste tu dolor?

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Comentarios La perdida

Creo  que es una de las historias más hermosas que he leido, casi me he quedado sin habla, he sentido como cada palabra  ha ido impregnandome.
Gracias Lluvia de Abril, por haberla publicado y permitirnos disfrutarla
Gracias su!!por leerla de verdad me interesaba que la leyeras....a mi me sirvio....besos..visitame cuando quieras.
                               Llubia de Abril

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